viernes, 18 de agosto de 2017

KIRKILLA ( ZARAUTZ)



La oferta gastronómica en Zarautz es muy amplia, sobre todo en la época turística. Si a esa competencia unimos el alto nivel de la gastronomía guipuzcoana, el resultado es una gran variedad de locales en los que se puede comer un buen menú del día, en este blog he hablado de AIALA la escuela de hostelería de Argiñano, donde por 20 euros se puede comer un menú de lujo o KULIXKA un buen menú por 14 euros, materia prima de calidad tratada con mucho respeto y como plus unas espectaculares vistas al mar.


Pues hoy toca hablar de otro restaurante de Zarautz, el KIRKILLA, aquí al contrario que en el Kulixka se trata de una cocina muy elaborada, platos complejos, vistosos y muy bien presentados, presentaciones de alta cocina pero a precios asequibles. Basta leer la carta y ver los platos para ver de qué estoy hablando.


Además de todo lo anterior, hay que destacar el servicio, profesional pero a la vez familiar, la conversación telefónica que tuve con la responsable del restaurante para " convencerla" de que me hiciera un hueco no tiene desperdicio. Lo que en otro caso habría concluido con un " lo siento estamos completos" fue un " bueno, sin comer no te vamos a dejar, ya te pondré una mesita entre el comedor y la terraza", en esa frase se refleja perfectamente la orientación al cliente del Kirkilla.


Entrando en harina, estos son los platos que deguste, que además de vistosos y bien presntado eran contundentes, de primero pastelito de bacon y queso con torta crujiente de frutos secos, de segundo tartar de pato y foie desmigado maíz y sus bolas de patata frita, de postre crep relleno de cremoso de patata y toffe.
WWW.KIRKILLA.COM







domingo, 13 de agosto de 2017

FLEXIVEGANO



Este año el concurso gastronómico de las fiestas de Bilbao tendrá un día dedicado a la cocina vegana, está bien renovarse, aunque esos suponga sucumbir a determinadas modas, pero tratándose de gastronomía y de concursos habría que ser un poco respetuosos a la hora de elegir el plato.


Resulta que para ese día dedicado a la opción alimentaria vegana  se ha elegido las patatas en salsa verde. La explicación de Bilbaoko Komparsak no tiene desperdicio " es un plato muy típico de nuestra cocina tradicional, que será elaborado únicamente con productos de la huerta vasca" y ya para completar la explicación se vienen arriba hablando de la  vegana " es la opción alimentaria más inclusiva y sostenible del planeta y por fortuna, cada vez tiene más seguidores"


Vallamos por partes, para empezar una mala noticia, las patatas en salsa verde, si seguimos cualquier receta tradicional, no son veganas, en muchas recetas se incluye pescado: rape, bacalao, kokotxas etc y en todas, absolutamente todas, el caldo de pescado (normalmente con las raspas, cabeza y otras partes no aprovechables) se usa para dar sabor a las patatas. Se puede hacer una versión vegana, como se puede hacer una versión vegana de las patas a la riojana o del marmitako  por ejemplo, pero ya no será lo mismo.


En el concurso, para evitar fraudes y que algún espabilao  incluya caldo de procedencia animal y gane el concurso, sería necesario que todo el proceso se realizara a la vista del jurado o en su defecto que se realice un análisis de ADN (pagado por la coordinadora de Komparsas) para detectar el posible origen animal de alguno de los componentes del plato.


Pero no quisiera terminar sin recordar las palabras del representante de las Komparsas al calificar la  opción alimentaria vegana (no me atrevo a hablar de gastronomía en este caso) como " la más inclusiva y sostenible del planeta".  Me encanta como algunos sectores retuercen el lenguaje con palabras que en muchos casos ni aparecen ene el diccionario, pero suponiendo que inclusivo sea el antónimo de excluyente, no es precisamente lo vegano un ejemplo, ya que excluye cualquier alimento de origen animal, incluidos alimentos que no suponen la muerte del animal como huevos, lácteos o miel.


Que alimentación tan triste que no se puede permitir por ejemplo una tortilla de ajos tiernos o un trozo de Idiazábal ahumado o un vaso de vino ecológico (lo siento salvo que se recurra a productos químicos, en el proceso tradicional de elaboración del vino se incluye la clara de huevo).




En definitiva que todo puede ser bueno siempre que no se lleve al extremo y que seguramente a todos nos vendría bien una dieta más sana, "inclusiva" y respetuosa con el medio ambiente. Ahora que tanto se llevan las etiquetas tal vez me haga flexivegano, porque como me dijo una cocinera " no somos lo que comemos sino lo que sentimos cuando comemos" y yo tan bien me siento comiendo una buena chuleta como un buen paraguayo.





viernes, 14 de julio de 2017

MANO LENTA (VITORIA-GASTEIZ)



Un menú de 16 euros con 12 platos a elegir mas otros 6 que me ofreció la camarera, no hay distinción entre primeros y segundos. Una pena estar solo y no lo digo por la compañía -que también- sino porque muchos de los platos son ideales para compartir y la verdad muy atractivos.


Como estoy un poco baguete voy a remitirme a su página web: "Nos gusta mimar nuestras elaboraciones y para ello cocinamos con ingredientes de calidad. Desde el alimento más básico que es un magnífico pan amasado por artesanos para acompañar toda nuestra comida, las tapas elaboradas a diario con producto fresco, los platos de cuchara de temporada cocinados a fuego lento, la fusión de platos de diversas culturas que te harán viajar con tus sentidos, los bocadillos de autor que sólo se pueden degustar en nuestra casa, hasta el último detalle de todos nuestros platos que han sido cuidados y seleccionados con mucho cariño y esmero" Pues si, después de haber comido en Mano Lenta, creo que su propuesta se refleja en lo que luego me pusieron en el plato.


 Comí pochas con centollo, espada de ternera a la brasa y tarta de queso.


Las pochas como el resto de legumbres no tienen mucho más sabor que los ingredientes que le acompañen- de ahí que no me hagan las mucha gracia las alubias (viudas) al estilo de Tolosa- y en este caso pensar que en un menú de 16 euros te podían ofrecer unas buenas pochas con centollo era un poco arriesgado, pero la verdad es que fue un acierto. Olía a centollo, sabia a centollo y tenia centollo.



De segundo espada de ternera a la brasa, si espada, pensé que era un error en la carta y se trataba de espalda de ternera, lo que unido a la preparación a la brasa me llamo la atención. Pero era una especie de pincho con los trozos de carne ensartada y colgados de una percha como las espetadas típicas de Madeira.


La carne era firme y jugosa, al punto como pedí a la camarera y aderezada con una salsa de perejil que al estar en el pincho colgado hacia que la salsa y los jugos de la carne fluyeran hasta caer en un plato de patatas fritas. En resumen, un plato resultón, contundente y rico.





De postre y para rematar la faena una tarta de queso espectacular, " se ha roto porque está muy cremosa" me dijo la camarera. Estaba cremosa y templada, recién echa, con un marcado sabor a queso, muy diferentes a las que se suelen comer normalmente y más en menús del día, en las que no se sabe ni cuándo ni dónde las hicieron. De acuerdo con propuesta gastronómica de Mano Lenta estaba recién hecha y en el propio restaurante.
www.manolentarestaurante.es





sábado, 3 de junio de 2017

ERGO ( MIRANDA DE EBRO)




Estuve hace muchos años en Villaverde de Pontones, comiendo un maravilloso bacalao a las tres Salsas en el Cenador de Amos, por supuesto mucho antes de que le dieran dos estrellas Michelin. También he subido  hasta Atxondo para probar la chuleta del Etxebarri  (lo siento pero lo que más me llamo la atención fue el volcán de chocolate), no vi por allí a los señores de Michelin, afortunadamente aún no se habían fijado el calificado como "mejor asador del mundo".

Así que hoy, saliéndome del presupuesto limite y del territorio de Comiendo por Euskadi, voy a hablar de mi experiencia en el restaurante ERGO, espero tener tan buen olfato como en los anteriores casos y que acabe en la guía de la citada marca de neumáticos.

 

El menú gastronómico que deguste (hay otro más largo) se compone de cuatro entrantes,  un plato principal y postre, todo por 35 e.

Lo primero que destacaría del menú es el olor de los platos, perdoooon, quise decir el aroma, que es más fino. Cuando te ponen el plato delante el primer sentido que se activa es la vista, platos muy bonitos y el segundo el olfato, cuando me ponían el plato delate la nariz me decía !esto va estar bueno! y lo estaba. Una muestra de ello es que salvo en el entrante, el ansia por hincarles el diente a los otros me llevo a que todas las fotografías estén con el plato empezado y en el caso de huevo del Gorbea ya totalmente irreconocible.

 

Para abrir boca una bullabesa de langostinos con tres salsas, se trata de una oblea muy fina colocada sobre dos piedras calientes (que no se comen) pero hacen que el aroma de la oblea llegue a la pituitaria, olía muy bien y sabia mejor.

 

Después salmón marinado dos horas con emulsión de almeja y huevas de trucha, no por ese orden, la emulsión que venía a ser como una mayonesa con suave sabor a almeja estaba cubriendo el plato y sobre ella las láminas de salmón ligueramente marinadas y las huevas de trucha, muy buena combinación.

 

A continuación  "croquetas al límite del desastre" no sé si siempre las llama así el cocinero, pero esta vez estaban perfectas, sabor intenso, crujientes por fuera y fluidas por dentro.

El siguiente " yema de huevo del Gorbea con quínoa guisada y panceta ibérica", en la foto esta irreconocible, pero como puede imaginar el lector se trataba de una yema de huevo rodeado de quínoa y taquitos muy menudos de panceta, había probado otras veces la quínoa, pero gracias a este plato he dejado de pensar que se trata de comida para pájaros, que más se puede decir.

 

Como plato principal arroz con bogavante y rape,  la ración un poco justa para ser el plato principal y más cuando lo que comes esta tan bueno, El arroz en su punto, impregnado del sabor del bogavante que se encuentra junto con el rape en trozos abundantes.

Citar que como alternativa al arroz se puede elegir con un suplemento de 6 euros un plato de carne o pescado.

 

Para terminar un postre a elegir entre los de la carta, opte por los quesos y entre el surtido que me trajeron por los que nunca había comido, tete de Moine y Chedar en cerveza. El primero es un queso suizo muy curioso en cuanto a su forma de degustarlo, es cilíndrico y en el centro se clava una especie de cuchilla que al girar va raspando la superficie haciendo un corte como de pétalos de flor, es un queso de sabor fuerte pero con una textura al corte muy delicada, muy rico.

 

Muchas gracias a Rubén Osorio por su buen hacer en la cocina y a Roció Oñez por su exquisito trato en la sala y en general a todo el equipo de ERGO. Mucha suerte y seguir con vuestro lema "no existe modernidad sin una buena tradición".



RESTAURANTE ERGO
Calle de la Charca 10
09200 Miranda de Ebro
Tf: 947109134
www.ergorestaurante.com
























lunes, 8 de mayo de 2017

LA KABAÑA ( ESPEJO)

Perdido, sin rumbo y en el looodo.... bueno no era para tanto, pero me vino a la cabeza la conocida canción. Eran casi las 3 y el GPS en lugar de llevarme a mi destino me acabo perdiendo por parcelarias y carreteras locales, así que al primer paisano que pille le pregunte por algún sitio " que den de comer". Así llegue a La Kabaña, muchos coches delante y caserón de piedra reconvertido en restaurante o como ellos dicen- con motivo-gastronómica bar. Tuve que esperar, estaba lleno- buen síntoma pensé- pero tampoco era cuestión de buscar otro sitio a la hora que era.
Mientras esperaba me llamó la atención una pizarra gigante que  entre muchas otras cosas  hamburguesa de potro.
El menú prometía ¿que tal estaría el marmitako de hongos?, pero pedí la hamburguesa, me dijo la camarera que entre semana trabajaban el menú pero iba a preguntar si me la podían hacer.
La respuesta fue positiva ¿como la quieres? ¿Con rulo de cabra? ¿Tomate? ¿Bacon? ¿Cebolla pochada?. Mi cara de duda le d vio dar la respuesta, ¿con todo, verdad? La completa. " eso la completa con la carne poco hecha"  y 
Una ensalada.
Esperaba una ensalada sencillita de lechuga pero lo que me trajeron tenía un aspecto espectacular, una base de lechuga, espinacas y canónigos y sobre ella tomates cherry y tiras de pimiento, berengena y calabacín frito. Si la pinta era buena el resultado era aún mejor.
De la hamburguesa poco que decir, ya lo dice La foto, la carne de potro es más magra y sana que otras y con el acompañamiento y un buen pan resultaba bocadillo del que muchos locales tenían que tomar ejemplo.
Mención aparte las patatas fritas, estando en tierra de patatas sería un delito hacerlas mal, pero tan buenas no las había comido nunca, sin llegar a patatas paja tenían un corte muy fino, crujientes y hasta cuando se quedaron frías estaban buenas.
Al haberme salido del menú pensé que me pegarías un pequeño palito en la cuenta pero no, en total fueron 16 euros más que merecidos, tan merecidos como el apellido de Gourmet que acompaña a su nombre.





jueves, 4 de mayo de 2017

PRADO 24 ( VITORIA-GASTEIZ)

Volviendo a los orígenes de este Blog, aquí va otra crónica telegráfica de un menú muy recomendable en - como ellos se titulan- una gastro taberna del centro de Vitoria.
El local estaba lleno -no me extraña viendo el menú- pero me hicieron un hueco frente a la barra.  Como por algo tenía que decídirme opte por las lentejas con foie y hongos ¿hay algo que este malo. conn foie?, de segundo algo más sano como las anchoas fritas y de postre piña natural para seguir con la " operación meyba" ( si, soy un clásico).




jueves, 20 de abril de 2017

EL CHIGRE ALI 13



Volviendo a los orígenes este va a ser una entrada escueta, telegráfica, escrita sobre la mesa del comedor. Si la pongo aquí es porque he comido bien, muy bien. Una chigre asturiano trasladado a Vitoria y con todo lo que caracteriza a la gastronomía asturiana: buen producto, recetas tradicionales, cantidades generosas y todo magníficamente cocinado, si a esto le unimos un buen servicio y un precio de menos de 14 euros, poco más se puede pedir. Un valor seguro donde comer bien y a gusto en Vitoria.


Comí fabada (si en la foto parecen buenas en realidad estaban incluso mejores), entraña con patatas fritas y tarta casera de queso, un poquito de sidra asturiana y un cortado 15 euros redondos.