martes, 18 de junio de 2013

ARRATE ( LEINTZ-GATZAGA)

En esta primavera invernal apetecen los platos de cuchara y aquí el Arrate ha encontrado la clave del éxito, en un pequeño bar reconvertido en comedor con apenas 8 mesas nos espera un plato y una cuchara, porque la base de su cocina son los cocidos y similares, alubias rojas, garbanzos con rape y almejas, pochas con bogavante, patatas con centollo.... y de segundo pescados y carne a la brasa.
Comí garbanzos con rape y almejas, mero a la plancha, tarta de queso, café y sidra todo 29 euros.
Servicio amable y muy familiar. 
Una buena opción para una comida de trabajo,   
Ambiente original y precio muy controlado.
A escasos 50 metros Soran Etxea. 







miércoles, 12 de junio de 2013

BIDEBIETA ( MEÑAKA)

Un restaurante de los de toda la vida con una carta tradicional basada en la cocina vizcaína y sobre todo en la materia prima.
Chuleton, pescado a la parrilla, merluza en salsa, kokotxas, almejas, morros y ensaladas normales o mixtas, nada de florituras, pero calidad y bien precio por encima de todo.
Tienen un menú corto pero suficiente, dos primeros y dos segundos, comí alubias rojas, chipirones en su tinta y cuajada de oveja, comentar que cada vez es más avitual en los menús del día las cuajadas de verdad, es decir de oveja y no esas abominable cuajadas de polvos hechas con leche de vaca.
bidebietajatetxea.com


viernes, 7 de junio de 2013

MEÑAKOZ (SOPELANA)

En el centro de Sopelana, un menú del día bien preparado en un comedor tranquilo y agradable. Comí alubias, muy buenas abundantes y con todos sus sacramentos, parrillada de pescado y piña natural.


MIKEL URIA ( AZPEITIA)

Un menú algo más caro de lo habitual pero en el que se aprecia la formación del cocinero. Buena opción si se va a comer acompañado y sin prisa.
Comí salmorejo, bacalao a la plancha y cuajada.
Como pega, el comedor resulta poco acogedor, cambiando el suelo de baldosas por uno de madera ( o imitación) mejoraría mucho. 






martes, 4 de junio de 2013

KOROSTONDO ( OTXANDIO)

Me habían hablado muy bien de el, un asador especializado en carnes de todo el mundo, desde el vacuno hasta el antílope. Ahora incorporaba menú, con una precio diferente según el vino que se pidiera, 9,50, 11, 13 con reserva ¿ y si no bebés vino? La solución al final.
El caso es que el menú interminable, más de 30 primeros y otros tantos segundos a elegir.
Todo pintaba muy bien, un aparcamiento lleno, un comedor muy bien decorado y un servicio...."ahí chico" me saluda la camarera que después de diez minutos me trae una carta con todos los platos del menú y además me "recita" otra serie de platos que no me da tiempo a reconocer y me deja una libretita donde aparecen garabateados " ahí tienes", ni los leo, con la interminable carta ya tengo más que de sobra. Al cabo de unos minutos llega la camarera " que quieres chico", supongo que es cubana o algo así, pero me dan ganas de aclararle que ni por edad ni por tamaño me encaja bien el calificativo de chico. Pido ensalada de Bacalao, costilla de ternera y sidra.
A los cinco minutos llega la bebida y diez minutos después, el primer plato y el pan, es decir el pan ( eso si buenísimo pan de caserío) llega cuando llevo sentado más de 25 minutos. Respecto a la ensalada "de" bacalao, era un plato de lechuga sin aliñar y sobre el una tajada delgada de algo que alguna vez pudo ser bacalao al pilpil. Ahora me explico porque había tantos tipos de ensalada en la carta. Cuando veo la " ensalada de bogavante" que pide la pareja próxima, la misma lechuga que yo pero con un bogavante abierto encima, se me quitan las ganas de comer otro día a la carta.
Llega la costilla de ternera, que iluso yo esperaba que dejaría entrever las virtudes del asador, estaba equivocado, una trozo de churrasco correoso con patatas fritas. 
De postre cuajada, en un cuenco pequeñito y ya azucarada, afortunadamente de leche de oveja.
Lo peor la cuenta, con café 15,70, me sentí estafado, una botella de sidra 5 euros y el menú 9,50, es decir que comer con un reserva me hubiera costado 13 euros y hacerlo con sidra 14,50.  
No hice fotos porque al ver el primer plato se me quitaron las ganas de incluirlo en este Blog, pero al llegar la cuenta decidí que por primera vez iba a incluir un restaurante en el que no volvería a comer.
Además del pan, sólo una cosa positiva puedo destacar, KOROSTONDO esta muy lejos de casi todos los sitios.