jueves, 26 de junio de 2014

HÉCTOR ORIBE ( PAGANOS)

Héctor Orue practica una cocina tradicional riojana pero con toques de autor. muy buena opción la carta pero a un precio más contenido tiene un estupendo menú que con café sale 19 euros.
¿Qué donde esta Páganos? pues es un minúsculo pueblo de La Rioja Alavesa, a 4 kilómetros de Laguardua, un puñado de casas de arenisca rodeadas por un mar de viñas.
Respecto al restaurante, el comedor es muy agradable, luminoso y con una decoracion moderna y sencilla. El servicio familiar , sin caer en estereotipados saludos del tipo " hola chicos" con que te reciben en otros sitios, en este local saben ser agradables y próximos sin dejar de ser correctos.
El menú tradicional pero con una técnica y presentación más actual. Comí un aperitivo de pastel de cabracho, pencas rellenas de rape con salsa de píquillos y albóndigas, que como dijo la camarera con mucho acierto " son albóndigas pero están muy buenas" lo que me decidió a cambiar el entrecot por las albóndigas, de postre torrija. Café, agua y vino ( como no ) de Rioja.




viernes, 20 de junio de 2014

200/40.000

Cuando este blog llega a las 200 entradas alcanza tambien otra cifra redonda, las 40.000 páginas vistas. De esas 200 entradas 185 corresponden al objetivo de este blog: restaurantes donde yo he comido un menú de menos de 20 euros y donde volvería a ir. El resto son temas varios relacionados con la gastronomía o restaurantes de precio superior a 20 euros.  En estos años he comido en muchos más sitios de los que aparecen aquí, suficientes como para hacer un blog que dejaría corto a Pesadilla en la Cocina. Restaurantes pretenciosos que te hacen pagar a precio de oro menús vulgares, camareros ineptos o graciosillos como el que una vez en Vitoria me dijo al servirme unos caracoles " ahí van esos bichejos" o el que me saco una founde con la llama apagada " porque no encontraba el mechero  y el jefe no estaba" o los que en Getxo eran incapaces entre dos atender un comedor de ocho mesas y acabo uno de ellos diciéndome que la culpa del retraso era del cocinero o como los de un pequeño hotel de Vitoria en el que todo era correcto menos la cara de asco con la que atendían los camareros, o camareros muy amables con los clientes abituales pero que a mi me trataron como un intruso, cosa que me ocurrió en un vegetariano de Bilbao o por último, un bodegón de Vitoria en la que me sirvieron un plato de alubias ( pintas alavesas) tan rebosante que la señora que me lo trajo tenía las uñas de ambas manos dentro del plato.  Que decir de los menús... mero que en realidad es perca del Nilo o cazón que te intentan colar como rape, " txuleton" en un local cerca del Gugenheim y cuando le preguntas al camarero te contesta " en un menú de 15 euros imagínate como será". Respecto a los cocineros.... por llamarles de alguna forma, paella de arroz que parecían perdigones o lo contrario engrudo para cubrir una pared con gotele, una merluza rebozada en Pasajes que estaba quemada por fuera y cruda por dentro, " cocineros" que nunca ha tenido idea o formación o que teniéndola han caído en la desidia.  Comedores en los que huele mal o hace tanto frío que hay que comer con abrigo o como uno en Hernani en la que no recuerdo lo que comí pero nunca olvídate una música insoportable que seguramente sólo era del gusto del encargado. Este repaso de horrores gastronómicos me hace pensar en el mérito de todos los restaurante que por 10 -15 euros te hacen comer a gusto menús más que dignos, cocinados con gusto y servidos con profesionalidad. Pero volviendo al principio, como mi forma de criticar un local es excluirlo de mi blog, más que buscar nuevas entradas, es el momento de volver a visitar esos 185 y ver si siguen mereciendo estar en este blog.

viernes, 6 de junio de 2014

BODEGA QUINTIN ( BARAKALDO)

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No soy excesivamente mayor, pero como desde muy pequeño ya acompañaba a mi padre a todo tipo de establecimientos donde se pudiera comer y/o beber guardo recuerdos gastronómicos de una época muy lejana. Uno de ellos eran las típicas bodeguillas en las que invariablemente se repetían los mismos elementos, como esos pubs de ambiente irlandés que hace unos años se pusieron de moda y que " llave en mano" te montaba una empresa de decoración, las antiguas bodeguillas parecían - aunque de una forma aparentemente descuidada- contar con una serie de elementos comunes, ahora que lo pienso, ¿no serían las precursoras de las franquicias y realmente lo que había detrás era una cuidada estrategia de marketing?.
Todavía recuerdo cosas que no podían faltar: una barra alta e inclinada en la que yo me encaramaba dejando colgar los pies mientras gritaba " quiero un pincho", desde allí acertaba a ver una campana que hacían sonar cuando daban propina " booooote", una cachiporra con la inscripción " no se fía", un póster del ATHLETC con Iribar a la cabeza claro y una colección de azulejos con unos mensajes tan machistas y políticamente incorrectos que si ahora los leyera el Ararteko le saldría el pelo. 
Aparte de la decoración, no podía faltar un puchero de barro con aceitunas, un jamón, por supuesto de pata blanca, riojano con pimentón,  o de  Teruel como mucho, que cortaban en tacos o en tajadas más o menos gordas, del techo colgaban piezas de lomo embuchado, chorizos y más jamones. Tras la barra latas de bonito, mejillones, sardinas y chicharrillos, una quesera algo  grasienta dentro de la cual se adivinaban unas cuñas de queso -por supuesto manchego- que servían en tacos. En las paredes botellas y garrafones de anís, patxaran, orujo, vinos tinto y clarete, todo se podía consumir en el local o comprar para llevar. No había cañas, a lo sumo algún botellín de cerveza, eran locales para beber vino o mistela, siempre en compañía y muchas veces en porrón.
Alejadas de la barra unas mesas pequeñas con mantel a cuadros en las que echar una partida o merendar.
Pero de esos locales ya no queda casi nada, bueno, queda ja Bodeguilla de Pozas en Bilbao, cerca del Instituto, y en BARAKALDO la Bodega QUINTIN en el barrio de San Vicente, ya no están los antiguos propietarios sino unas chicas jóvenes, tal vez por eso no se ven los azulejos con mensajes políticamente incorrectos, lo demás sigue igual, con el añadido de unos grifos para tirar cañas y que ahora en lugar de garrafones, el vino se vende en cajones de cartón parecidos a Tetra-Briks de 5 o 10 litros. Por lo demás todo sigue igual,  incluidos los omnipresentes destilados de Bodegas El Picuezo de Quel, que por cierto tuve la ocasión de conocer en una visita a La Rioja, y en la que además de lios tradicionales orujos, pacharan y anís, se atreven con todo tipo de bebidas como whisky , vodka ( vodka riojano con dos c.), ginebra, bayleis etc. 
Volviendo al tema de las franquicias y ahora que se llega todo lo vintage , ¿para cuando una franquicia de Bodeguillas? Venga señores de Picuezo, animaros!
En Bodega QUINTIN me tome por 3.2 euros una caña con unos chicharrillos en aceite, que con mucho gusto me sirvieron con un poco de cebolleta, guindillas y tiras de alegrías en un platillo que no se porque pero me recordó a la comida japonesa.











martes, 3 de junio de 2014

TTA-KUM ( AZKOITIA)

¿A quien lo le ha pasado alguna vez estar en AZKOITIA y buscar por todo el pueblo donde comer un bocadillo y no encontrar nada?, bueno, vale, seguramente a nadie que lea este Blog, pero a mi me paso, y para que no le vuelva a ocurrir a nadie, aquí va mi recomendación: Cafetería Tta-kun en Kale Nagusia 81, amplio surtido de raciones, hamburguesas y bocadillos, la lista de estos últimos era larga y me llamo la atención uno que contenía berenjena, " con este me quedo" pensé y acerté. El bocadillo, de unos 30 centímetros llevaba berenjena, hirugiarra ( crujientes trozos de panceta) y gazta ( queso fundido), tardaron un bien rato, pero la espera mereció la pena, el pan estaba crujiente y recién horneado. El camarero muy majo, que eso también se agradece.