martes, 22 de julio de 2014

LEDESMA

Calle peatonal, 24 grados, bares, terrazas, Sumo lleno, por moda o lo que sea pero el rollo susi ( ya se que el pescado crudo es el sasimi) está de moda. Un hombre gooordo grita desde la entrada del Periflu sus teorías sobre las limitacionesdelesuskeracomovehiculo cultural, ja ja. se apoya en la ventana que da al interior de la barra, entre ambos un gintonic.Ruido de fondo, en tercer milenio hablaban del misterio del smog, ese ruido de fondo que se ha escuchado algunas veces sin saber su procedencia... !es Ledesma una tarde de verano con las terrazas llenas! El señor gordo debe ser librero, cada vez grita más, me voy al Artajo a ver si siguen dando tigres. Enfrente un Fres Co con unos cuantos guiris, ensalada toda la que quieras ... pero que comida tan triste .La propuesta del Bar Leesma me va más:  Croquetas caseras, merluza a la romana, chipirones en su tinta, albóndigas caseras ( almondigas no!!!)...en definitiva, un surtido de delicias bilbaínas ( al menos en el nombre) que ya vale de susis y sasimis, donde estén unos buenos morros a la vizcaína ( me sale la vena fundamentalista, lo siento).
El Artajo cerrado por vacaciones, con dos cojones! se ve que a estos les sobrea el dinero ... Una familia extranjera pasa por delante, una, dos, tres niñas muy rubias acompañan a sus padres que empujan un cochecito ¿será otra niña?, parece que los extranjeros, al menos los que se pueden permitir viajar hasta aquí, mantienen esa buena costumbre de tener hijos. 
En la terraza del Ledesma una pareja extranjera mira la carta ! On egin! digo yo que será extranjero, la combinación de zapatillas deportivas con calcetines de ejecutivo...
El Periflu sigue con la misma decoración que hace 20 años, los mismos blanquitos con cojones en un rincón ... no cambiéis por favor!  La cafetería Atseden cerrada ???, La Taberna abierta, la decoración taurina, la barra alta, altísima, forrada de azulejos granates, de pequeño me parecía altísima y sigue siéndolo , la cabeza de toro, todo bien... ningún Doner Kebab a la vista.... bien, muy bien, ya me puedo retirar.









sábado, 19 de julio de 2014

MAKATZETA ( ARRAZOLA)

Han pasado dos años desde mi última visita a MAKATZETA y sólo puedo decir que todo esta igua o mejor. El marco como se suele decir,incomparable, en el pintoresco valle de Arrazola, rodeado de caseríos de piedra de gran porte y con el monte Amboto sobre casi sobre nuestras cabezas. 
El comedor principal ocupa todo el desván del caserío, restaurado de forma que deja a la vista todo el entramado de vigas que sujeta el techo.
El menú de 20 Euros, pero por el servicio y la calidad de los platos resultaba un precio muy razonable.
Comí hongos a la plancha, rabo en salsa y tarta de queso. 
Soy aficionado a coger hongos - por cierto ya han salido en algún sitio que no recuerdo- y cuando tengo la ocasión de comerlos en un restaurante, por una parte no puedo evitar la tentación de pedirlos y por otra siento el temos de lo que me puedan sacar. Más de una vez en restaurantes de postín he tenido que sufrir revoltijos de huevo muy cuajado en el que se distinguían unas masas babosas de color marrón que se suponían eran los hongos. que digo yo, que si ofreces hongos en un restaurante y los cobras como tales, hay que ser honesto y el producto no puede proceder de una lata de conservas, o te dan hongos frescos o si no es temporada, hongos congelados, que bien tratados están casi tan  bien.
Pero volviendo al menú, los hongos a la plancha tenían toda la pinta de ser frescos, laminas de unos cuatro milímetros, la mayoría eran pequeños lo que asegura una carne tersa, el tratamiento sencillo, un golpe de plancha para hacerla por fuera y dejar la carne firme por dentro, venían acompañados por una yema de huevo que mezclé con los hongos consiguiendo uno de los mejores revueltos que he comido nunca.
De segundo rabo en salsa, que si últimamente aparece mucho en este blog se debe a dos factores: que lo encuentro en muchos menús y que me gusta. 
Esta vez, por el tamaño y el sabor se ve que procedía de un bicho bastante adulto, un sabor intenso y una carne firme, tal vez un poco corto el punto de cocción ya que parte de la carne se pegaba al hueso, lo que no me dejo más opción que atacar con las manos hasta que los huesos quedaron limpios.





jueves, 10 de julio de 2014

LA BODEGUILLA ( SOPUERTA)

Después de llegar a las 200 entradas del Blog, me propuse volver a visitar los mismos restaurante y ver si siguen mereciendo estar aquí.
Hoy le toca a la Bodeguilla de SOPUERTA y si, sigue mereciendo un sitio en este Blog. Un comedor amplio con mobiliario rústico y una comida casera en la que priman los productos del entorno, todo por sólo 9 euros.
Repasar el menú es recordar platos de nuestra juventud, lo que comíamos en casa y preparado de la misma manera.
Pedí acelgas y bacalao con tomate, resistí la tentación de pedir alubias porque ya sabía lo que me esperaba. Si el día anterior en el GURE KABI las alubias que se anunciaban con sacramentos resultaron viudas, ricas pero viudas, aquí las que se anunciaban como alubias rojas, sin más, iban acompañadas de chorizo, morcilla, costilla y morcilla, como pude observar con envidia al comensal de la mesa próxima, con el añadido de que seguramente los sacramentos no tendrean un origen industrial sino que procederán de productores del entorno.
En definitiva, comida sin artificios, honesta y económica.





miércoles, 9 de julio de 2014

LA VIEJA TABERNA ( VITORIA)

A los pies de la Catedral Vieja de Vitoria encontramos la Vieja Taberna.
Empezare por la decoración ya que aún no me han traído la comida, Un caserón antiguo, piedra y madera, un comedor pequeño y agradable, música de fondo, mantel y servilleta de tela de un blanco inmaculado.
La primera impresión buena, ahora el menú...Comí ensalada de garbanzos ecológicos con vinagreta de aceituna negra, aunque no distingo los garbanzos ecológicos de los otros, el plato estaba rico. De segundo rabo, jugoso y tierno pero escaso de sabor, para mi gusto una carne así necesita una salsa potente, a ser posible de vino tinto, pero bueno, he comido rabos mucho peores y algunas veces duros como piedras.( y el que se ría es un cerdo)



viernes, 4 de julio de 2014

LA FLOR ( ANEDO-CANTABRIA)

¿Pero que pinta un restaurante cantabro en este Blog? se preguntara algún lector. ANEDO a 20 km de Santander y 80 de Bilbao no está precisamente en Euskadi, pero tratándose de menús del día La Flor se merece hacer una excepción.
Hacia años que no paraba por allí y tenía el temor de que las cosas ya no fueran como yo las recordaba, pero todo seguía igual, comedor lleno, gesté esperando en la barra, camareros dicharacheros corriendo entre las mesas, los mismos que recordaba, camisa blanca, pantalón y chaleco negro, como debe ser. " la señora le indica" me dijo uno de ellos, señalando a una mujer entrada en años que libreta en mano se encargaba de gestionar el flujo de comensales y cobrar las cuentas. El ritmo era rápido por lo que a los pocos minutos me toco a mi " ala niño, la mesita del fondo que ya tendrás hambre". A los dos minutos llego el camarero " le comento señor, tenemos, ensalada ilustrada, rusa, lentejas, sopa de pescado, arroz, cocido montañés..." !quietooo! cocido montañés! no esperaba que tuvieran en Julio aunque la verdad es que lo tenía en la cabeza cuando entré al local. El cocido, como yo lo recordaba, inmenso, tanto en cantidad ( la fuente daba como para cuatro platos) como en calidad, las alubias tiernas, acompañadas con chorizo, morcilla, costilla, pata.... caldo muy bien ligado con trozos de verduras y patata. Por sacarle alguna pega... resulta my difícil comer sólo un plato.
De segundo, para desengrasar pedí una ración de rabo, muy bueno, tierno y con sabor, las patatas parecían congeladas, pero comestibles. De postre me recitaron una serie de postres caseros en los que el ingrediente principal era la leche de vaca, lógico tratándose de Cantabria, me quede con el más ligero, yogur casero con mermelada. 
Para bajarlo todo un cortado y un chupito de orujo blanco, total 14 euros.
En el bar venden quesadas hechas en el mismo restaurante y sin que este sea mi postre preferido, son de las mejores que he comido, a años luz en cantidad y calidad a las que se duelen encontrar envasadas al vacío. Una Quesada de dos kilos recién hecha por sólo 8 euros.
Como una vez me dijeron, no somos lo que comemos sino lo que sentimos mientras comemos, puede que sea verdad, al menos en La Flor si.