miércoles, 8 de marzo de 2017

THE BOST ( VITORIA GASTEIZ)

The Bost esta de moda en la Green Capital y aunque no disponga de menu del dia, se merece una excepcion y tener un hueco en este blog.
El local es moderno, tiene dos comedores con la misma decoracion de tipo nordico que tanto se ve ahora,  austera, lineas rectas, exaltacion de los elementos naturales como es la madera, presente en todo el restaurante y por supuesto en el mobiliario de una tonalidad color  haya. Una luz tenue y una musica suave hacen del conjunto un marco ideal para degustar una buena comida. Por poner una pega, ya se que se trata de resaltar la madera de la mesa, pero no me importaria - mas tratandose de un restaurante de carta- que lo "ocultaran" con un mantel en lugar del pequeño mantelito de papel que que mas parece un posaplato, aunque tambien hay que destacar el detalle de que cuando te sacan el postre, te retiran el mantelito manchado y te traen los cubiertos nuevos dentro de un vaso, para que no tengas que apoyarlos sobre la madera desnuda. Segun me cuentan, the Bost pertenece a la anterior gerencia de El Portalon y se ve que querian hacer un cambio radical en la ambientacion del local, que no en la cocina, afortunadamente.
Pasando a la parte comestible, la oferta gastronómica es bastante clásica, tal vez ahí este su éxito, una mix de cocina clásica, un entorno moderno y unos precios contenidos.
Mi intención inicial era pedir garbanzos con txangurro ( centollo) y almejas y de segundo carrilleras, pero como no esperaba muchas sorpresas con la carne , opte por cambiarlo por un plato de picoteo, tártar de atún.
Tal vez, para uno solo el tartar  podía parecer excesivo, sabores intensos y una ración más que generosa, que una vez extendida sobre los panecillos daba como para seis pintxos bastante potentes. Muy rico, pero si, mejor para compartir.
De de segundo los garbanzos, una fuente como para tres platos, garbanzos tiernos, cremosos y un caldo denso y con todo el sabor que le aporta el txangurro, recuerdo uno igual de bueno disfrutado en el Arrate de Leintz Gatzaga, aunque en ese caso el cuerpo del centollo estaba partido en trozos y en el caso del bost está desmigado, más fácil de comer pero con el mismo sabor.
Como de Bost es un sitio pensado pasa comer en compañía, de ahí, haciendo referencia al nombre ( bost es cinco en euskera), en casi todos sus platos, salvo los de picoteo, ofrece la opción BOST, una fuente con cinco raciones que se saca al centro de la mesa para compartir.
Respecto al precio.... tratandose de una comida a la carta, mas que correcto, aunque si hay otra ocasion me traere el mantel de casa.








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