martes, 4 de septiembre de 2018

BLANCO Y NEGRO (BILBAO)



Comenzamos la temporada blogueril con un menú viejuno. Últimamente entre restaurantes malos, cadenas de comida prefabricada y locales sin mantel no tenía nada que llevarme a la boca. En el caso de hoy no tengo claro que el mantel de hule cuente como mantel, pero bueno, lo perdonare porque la comida estaba muy rica.


El caso es que DANDO LA BRASA tuvo hace unos años un hijo, PESO NETO, como su aita cocina moderna, fusión , influencias varias, sobre todo del otro lado del charco. Ahora han tenido otro hermanito Blanco y Negro que les ha salido con vejez prematura, esa enfermedad tan terrible que, al menos a mí, me aterrorizaba cuando era pequeño y de la que evidentemente ya me he librado.


Blanco y Negro mantienen el nombre y parte de la estética (con unos detalles que recuerdan tiempos pasados, como el futbolín colgado de una de las paredes). La propuesta gastronómica al contrario que sus hermanos mayores es de comida tradicional, lo que desde el punto de vista empresarial es un acierto ya que se desmarca de una oferta ya un poco repetitiva en los nuevos locales de Bilbao la Vieja, paradójicamente en Bilbao la Vieja lo Viejo es lo Nuevo.


Dispone de un menú de 12,50 y también platos a la carta que se pueden ver en el cartel viejuno colgado detrás y la barra (ver foto )


Los platos del menú, aunque no me lo dejaron por escrito, mal, creo recordar que eran 5 primeros, 5 segundos y 4 postres, variedad más que suficiente, casi todos platos tradicionales salvo alguna opción más experimental.


Comí salmorejo, chipirones en su tinta y tarta de queso, lo malo ( para el cocinero) de estos platos frente a la comida fusión o de autor es que siempre tienes una referencia que te hace comparar y con la que sale perdiendo. en este caso no, el salmorejo tan Bueno como el mejor que has comido en Córdoba, pero si jamona picadito para echar por encima, los chipis como los que te hacían en casa y la tarta de queso…  mejor me la había ahorrado, estaba buenísima, pero me temo que tenía unas 500 mil calorías.


En resumen platos clásicos como los que podemos encontrar al otro lado de la ría en el  SAIBIGAIN, pero en una tasca del barrio de moda de Bilbao.








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