domingo, 16 de septiembre de 2018

LAS VENTAS 124 AÑOS DESPUES ( VITORIA-GASTEIZ)








Cuando hace unos días salí de Vitoria Camino de Labastida pare en un restaurante que estaba junto a la carretera ya a las afueras de la ciudad, tal vez fue un presentimiento porque al poco tiempo me vino a la cabeza un documento que habia estado leyendo dias antes, era  contrato de compraventa por el que en 1894 uno de los hermanos de mi tatarabuelo compro la Venta Gorricho en Vitoria:
"Una casa-meson o venta sita en jurisdicion de Zuazo de Alava y su termino titulados Gorricho, señalada con el numero veintitrés, con sus accesorios de horno, cochera, patio y era todo contiguo uno a otro y un bique de molino en el harinero situado en jurisdicción del mismo pueblo; consta dicha casa de piso bajo, principal y desban y con dichos pertenecidos ocupa una superficie de veintiocho mil veintitre pies o sean quinientos setenta y un estados y cuarenta y cuatro pies; linda por el Oriente a camino carril que desde la carretera real dirige al pueblo de Esquivel y sus canteras, por el Mediodia a egidos públicos o concegiles del pueblo de Zuazo, por el Oeste con la posesión del Sr. Marques de la Alameda, camino en medio y por el Norte con dicha carretera real que de Vitoria baja para Castilla"





La casa-mesón seguía en su sitio 124 años después y cumpliendo la misma función: dar servicio a los viajeros que frecuentan el camino, lo que antes erran arrieros y agricultores ahora son viajantes, camioneros y algún trabajador de los polígonos cercanos. Como hace dos siglos casi todos hombres y como en esa época demandando lo mismo: comida casera, variada, sencilla, contundente, servida con rapidez, comer, beber, carretera y manta.
Después de tantos años de práctica, el restaurante Las Ventas sigue cumpliendo con lo que sus clientes le demandan y creo que poco habrá cambiado su menú en todos estos años, al menos el que yo comí podía ser el mismo que sirvieron al hermano de mi tatarabuelo:  alubias pintas alavesas, albóndigas “recién hechas” como resalto la camarera y de postre en lugar de los hipercalóricos postres caseros opte por la sandía.
Casero, rapido, contundente y rico.













2 comentarios:

  1. ¡¡Está claro que sobra la sandía!! Es lo que no cuadra, jijijiji. Pedazo de albóndigas y pedazo de alubias que, no por ser tú, pero merecen la pena un análisis de espesor, color y textura. (Mírate el tipo de letra que parece que baila entre tres tamaños). Un abrazo del otro follogüer.

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  2. El postre es para que vean mis hermanas que me cuido. La Letra de enmedio se parece a la del notario que escribio el contrato de compraventa.

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